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Comunicado

Anoche fuimos víctimas de una situación sin precedentes en Blanco Bar de parte de “dos” Policías Locales de Puerto de la Cruz.

Anoche fuimos víctimas de una situación sin precedentes en Blanco Bar de parte de “dos” Policías Locales de Puerto de la Cruz. 

En la Isla de Tenerife está en vigencia el semáforo rojo del Gobierno de Canarias, que desde el pasado 12 de noviembre obliga a la hostelería a cerrar a las 23:00 entre otras medidas que son de dominio público. 

Como bien saben todos nuestros clientes y amigos (y también la policía local de Puerto de la Cruz), desde nuestra vuelta a la actividad hemos cumplido escrupulosamente con todas y cada una de las medidas que, tanto desde el Gobierno Central como desde el Gobierno de Canarias se nos han impuesto a la hostelería frente al COVID-19, aplicando algunas normas, incluso, antes de que se impusieran oficialmente. Tanto es así que hasta hemos accedido incluso, en el mes de octubre, al cierre total de nuestra terraza por la buena convivencia y vecindad. Hasta anoche, en toda esta nueva etapa, no habíamos tenido ni un sólo inconveniente ni problema en relación con ninguna de las medidas impuestas por cualquiera de los organismos públicos. Ni siquiera una llamada de atención, ya que hemos seguido y cumplido con toda la normativa al pié de la letra.

Anoche, pasados unos minutos de las once, con el bar prácticamente cerrado, sin música, con todo recogido, y con sólo 4 clientes en estado de embriaguez que se negaban a pagar la cuenta para poder cerrar, se personan 2 policías municipales en el local indicándonos que nos habíamos pasado de la hora de cierre. Solicitamos su ayuda para que los clientes abonaran su cuenta y poder así terminar de cerrar el bar y cuál es nuestra sorpresa ,que no sólo no colaboran con nuestra petición, sino que nos levantan un acta de infracción por valor de 100 euros a las 23:06¡

Hay que añadir que la misma pareja de agentes se personó en el local a las 22:00 para que cerráramos, desconociendo por completo la normativa actual en la que se estipula el horario de cierre de la hostelería es a las 23:00 hr.

En toda esta “nueva normalidad” ni una sola vez se nos ha requerido ni advertido en referencia al incumplimiento de la normativa COVID-19 por parte de la policía ni de ningún otro organismo público. ¿Es de recibo que anoche y en las circunstancias expuestas se nos “castigue” de esa manera? Un bar que está luchando por sobrevivir con esta situación agravada ademas por las obras de Calle Blanco que nos “esconden” de los clientes. ¿Se imaginan lo que cuesta facturar 100 euros en estas condiciones?

¿De verdad que esto es trabajar por la seguridad de los ciudadanos con la proliferación de botellones y fiestas privadas que todos conocemos? Blanco Bar es una empresa que siempre ha velado por el municipio, que siempre ha colaborado y que siempre ha trabajado dentro de la legalidad y la normativa exigida. 

Nosotros no le vamos a poner nombre… pero todos sabemos lo que es…